2011-06-12 GOREME Y OTRAS COSAS

Hoy hemos comenzado el día de buena manera, siguiendo el plan previsto, o sea ir a ver el valle de Ilhara.

A parte de perdernos por el camino alguna que otra vez (gracias a mis dos copilotos, el uno que se orienta chupándose el dedo índice y exponiéndolo al viento, y elotro con un GPS que por alguna razón se llama tontón, o tontorrón o algo así), llegamos a Ilhara.

Una vez en el pueblo, seguimos un poco por la margen izquierda del río tratando de encontrar la misteriosa entrada que me había recomendado encarecidamente José Mari, pero la única que encontramos es una que está a unos 14.000 m. de altura sobre el nivel del río y que precisa bajar unos dos o tres millones de escaleras para llegar al fondo del valle, cosa que, dada la edad y condición de algún integrante de la expedición, consideramos realmente inviable.

Vuelta a Ilhara y allí encontramos una entrada que, una vez parcados en el pueblo, nivel “cero” respecto al río, caminas un ratillo, subiendo una considerable altura (aunque no tanto como la otra) y luego bajas por escaleras + camino impracticable para lisiados. (luego, no sin cierta sorpresa, desubres que en el otro extremo del valle se aparca a nivel del río).

Superadas todas las dificultades, emprendemos camino, visitando (no todos ni todas, todas, o sea no todos y todas, todas las iglesias) las diferentes iglesias que salpican el recorrido, y que presentan diferentes estados de interés y conservación en sus frescos, habiendo algunas muy de ver y alguna sin interés.

Eso sí, te das una cierta paliza de subir escaleras y caminos porque todas ellas se encuentran a una cierta altura sobre el camino.

¿Hicieron el camino bajo, o las iglesias altas? Qui lo sá.

El camino en sí está precioso. La primavera en todo su esplendor destacando las numerosísimas amapolas que jalonan todo elcamino como si

de un cuadro (casi infinito) de Renoir se tratara. Muy bonito.

Comida (?) en un chiringuito ya cerca de Bellisirma (una especie de talo de harina de trigo y por tanto muy insípido, hecho con un relleno de queso o un huevo untado por dentro y fabricado por ancestrales métodos.

Muy interesante, pero nada sustancioso.

Terminación en Bellisima y taxi hasta Ilhara a recoger el coche. Unos 7 Km. por el ridículo precio de 30 liras turcas, unos 13 €.

En este momento, el Chelis dice que sería muy interesante ir a ver el lago salado que hay por allí cerca.

Yo alego que no hay lagos salados ni la madre que los parió en un entorno de unos cuantos cientos de kilómetros, según me había informado en Internet. El Chelis insiste y el Josin le poya (el resto se hacen las locas, no en ese sentido, sino en el sentido de no decir nada).

Ante abrumadora mayoría, me limito a seguir instrucciones y conducir hacia donde me indican.

Tras recorrer varios miles de kilómetros sin ver más que una asquerosa estepa, el Chelis decide que aquello es el lago salado, pero que las corrientes marinas o magnéticas o no sé qué coño, se lo han llevado más lejos y que igual no merece la pena seguir buscando la sal.

Llegamos, por fin, a un karavansar (en el séptimo carajo), donde un guía que andaba por allí, me informa de que efectivamente hay un lago salado a unas dos horas o tres de coche.

Vistas las circunstancias, la hora, los kilómetros y sobre todo, que el lago era aquéllo aunque no lo captáramos con nuestros embotados sentidos, se decide regresar a toda pastilla porque ya se va hacieno tarde.

Otro karavansar por el camino de vuelta, puesta de sol improvisada cerca de Goreme y cena en el restaurante Alaturca, muy bonito, caro para Goreme, pero nada de partiular en cuanto a comida y muy lentos en el servicio.

Nos hemos perdido, de momento, la ciudad subterránea que teníamos previsto haber visitado.

Conciliábulo para ver qué se hace mañana, que puede ser un desastre. Por no seguir el programa, perfectamente estudiado y organizado por uno que se lo ha currado, y hacer caso de repentinos caprichos de diletantes.

Se queda (creo) en seguir más o menos el programa establecido y añadir a última hora, o a primera, o quién sabe, la ciudad subterránea no vista hoy.

Continuará…

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2 respuestas a 2011-06-12 GOREME Y OTRAS COSAS

  1. Eva dijo:

    Menudo lago más movidito… A ver si tienes más suerte otros dias y te hacen más caso 😉
    Un beso! Eva

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  2. Asun Odiaga dijo:

    Mira que tienes rollo. Las fotos preciosas las posadoras, que no las posaderas no tan bien.
    Paso de dia.

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