2013-05-21 KHIVA

Hoy nos toca fortalezas. Mejor dicho, ruinas de fortalezas.

José Luis con su maravilloso ¡Ay!-pad nos había puesto al corriente de que el tiempo iba a ser frescachón tirando a frío polar y sólo en las horas centrales del día se podría salir de casa, aunque siempre bien abrigado.

No haciendo caso totalmente del pronóstico, salimos todos con nuestros pantalones largos, camisas de cuello, jerséis y forros polares.

La verdad es que el día amanece absolutamente radiante y si no fuera por la fe que tenemos en la moderna tecnología hubiéramos pensado que iba a hacer un día más bien caluroso._DSC8182 _DSC8183 _DSC8186 _DSC8196 _DSC8213

Tomamos el bus e iniciamos el camino hacia la primera de las fortalezas que se encuentra (creo que todas) en la república autónoma de Karacalpakistan, de donde vinimos el otro día.

Tras unas doscientas paradas para el coger preguntar por dónde se iba (bien es verdad que salvo en algunos cruces principales y muy cerca de las ciudades la señalización es más bien escasa), llegamos a la primera fortaleza. En realidad a la primera ruina de fortaleza.

Construcción de adobe muy destruida y sin ningún encanto especial y n un entorno más bien feo junto a un canal en una zona de campos cultivados pero no especialmente feraz por lo que parece._DSC8234 _DSC8241 _DSC8251

Empieza a hacer calor a pesar de que aún es una hora relativamente temprana.

Ahora sin preguntas por parte del chófer, llegamos a la segunda.

Es una gran fortaleza, sobre todo comparada con la otra. Bien es verdad que la otra parece que pudiera haber servido sólo como cárcel y esta era una ciudad completa._DSC8260 _DSC8275

Tiene cierto interés y se pueden apreciar los restos de habitaciones, muros, etc._DSC8273 _DSC8279

Paseo por las ruinas, explicación del guía y al autobús. El calor empieza a ser un poco duro.

La tercera fortaleza está en pleno desierto. El autobús para en un campamento de yurtas y desde ahí hay que subir andando a la fortaleza._DSC8281 _DSC8299 _DSC8301

El calor es ya de tipo desierto pero algunos valientes y aguerridos subimos hasta la fortaleza. Las vistas son impresionantes.

Una llanura de desierto (bastante salpicado de matorrales y yerbajos, pero desierto) hasta el infinito con zonas blancas por la sal. Por aquí cerca pasaba el río (el Amur Daria) en aquellos tiempos y ya no queda nada, salvo en una zona más o menos paralela a la carretera en la que se divisa un canal, pero nada de especial vegetación a su alrededor.

En la arena se observan numerosas curiosas huellas de pequeños animales._DSC8303

La fortaleza presenta un grado de destrucción importante y sólo quedan parte de los muros exteriores y algunos arcos._DSC8309 _DSC8318

Se llamaba la Fortaleza del Viento porque allí siempre soplaba el mismo. Y ciertamente en una zona se aprecia un fuerte soplo de brisa que alivia el fuerte calor reinante._DSC8328 _DSC8329

Regreso al autobús y a comer.

La comida está prevista en un sitio, cerca del río, donde ponen pescado extraído del propio río. Ya nos ha advertido el guía que se trata de un sitio modesto.

Atravesamos zonas muy verdes donde además de árboles hay terrenos cultivados y huertas y otras menos verdes, llegamos al río, que atravesamos por un largo puente de reciente construcción (hasta ese momento se atravesaba en barcaza) y que ya habíamos atravesado al venir de Nukus a Khiva y esta mañana en sentido contrario y allí cerca para el autobús en un sitio donde el guía dice que va a preguntar si hay pescado. No lo había preparado. Dice que solo hay 3 kilos de pescado y a ver qué nos parece. Ante la hora que es y la perspectiva de no comer y que 3 kilos para 8 personas (José Luis, probablemente por no comer pipas de calabaza, aunque no está científicamente demostrado, ha caído ya y hoy ha decidido completo Ramadán) puede ser suficiente, unánimemente decidimos quedarnos.

El sitio merecería una descripción mucho más rica de la que yo soy capaz de hacer.

No creo haber estado jamás en un sitio más cutre y sucio, y desde luego, menos en un restaurante.

Dispone de una terraza donde se ubica una de estas especie de camas que usan por aquí y una mesa con alguna silla. Un frigorífico sobre un carrito y otra mesa donde se encuentran una serie de objetos, incluido un plato con restos de pescado. Por el suelo, entre otras cosas, un trapo rojo que luego nos fue ofrecido como una de las dos servilletas de las que dispusimos. La otra mejor no saber de dónde salió.

La terraza da una especie de estanque de aguas versdosas donde habitan Dios sabe qué clase de seres, pero que habitan, porque tirando trozos de pan se remueve el agua y los picotean.

Una sala con una pinta bastante asquerosa donde hay otra mesa y alguna otra silla.

Todo el exterior está decorado con delicadas pinturas y motivos varios.

Juntamos_DSC8332 _DSC8333 las dos mesas y esperamos (poco) a que nos traigan el famoso pescado que finalmente llega después de las bebidas y el pan.

Una fuente con un montón de trozos de pescado de aspecto no muy tranquilizador, renegrido el rebozado y que se come a mano (no hay cubiertos, afortunadamente) y que resulta de poco sabor, muy untuoso, quizás por el medio utilizado para freírlo.

Se va comiendo._DSC8334

Hemos renunciado a una oferta de ensalada (¡cualquiera se atreve!) y posteriormente aparece otra fuente con huevas rebozadas, al parecer del mismo pez. Ricas, aunque con demasiado sabor al aceite-grasa de la fritura. Como no come mucha gente, me pongo ciego.

A la hora de ir al excusado, el guía no nos permite ir al lugar dedicado a tales menesteres (¡cómo estaría!) y se hace en la propia huerta.

Salimos con bien del envite y vuelta para Khiva.

Llegada a eso de la 4 de la tarde, despedida al guía, que mañana tenemos día libre y cada uno a lo suyo.

Una visita a la habitación del hotel pra una breve siestecilla._DSC8340

Luego café, wifi y blog unos, tiendas algunas, paseo todos y cena reservada en el sitio del primer día en Khiva._DSC8366 _DSC8368

La señora se deshace en zalamerías, besos y abrazos con las damas y cenamos bien y divertidos.

Paseo nocturno de algunos y a dormir._DSC8374

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4 respuestas a 2013-05-21 KHIVA

  1. josecachoo dijo:

    pero si a jose luis nunca le pilla moztezuma ¿dónde le habéis llevado? ¿cuántas estrellas michelin tiene el restaurane ese de la servilleta en el suelo?

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  2. ana dijo:

    Muy diver el restaurante! Frio frio no pasasteis,e?

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  3. Elena dijo:

    Pero si esa es la previsión meterológica de Bilbao!!!

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  4. Eva dijo:

    jajja…si desde luego despues de esa deliciosa comida no caeis los de las pipas..va a ser que si funcionan 🙂 Veo que estás estudiando…o al menos has llevado el libro de paseo..jejej

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